El rock está en terapia intensiva

El rock ha muerto ante el reguetón

El rock vive un momento difícil, pues a pesar de que las bandas consagradas mantienen cautivos a sus admiradores, no hemos visto muchos cambios ni novedades reales alrededor de este género musical

Por: Francisco Contreras

@FContrerasMX

 

“Bela Lugosi está muerto, Bela Lugosi está muerto, No muerto, No muerto” suena con Bauhaus al fondo en el salón mientras la computadora va eligiendo la música y mientras en mi cabeza ronda la pregunta de si estamos ante el fin del rock o si solo mutó en algo que podríamos llegar a desconocer un día para volver al mundo subterráneo, lo que para mí sería aún más rock.

Hacia fin de año hablé de que si la docuserie de Netflix “Rompan Todo” (2020) era un intento de la escena rockera por llamar la atención de una juventud que, según estadísticas de las plataformas digitales, parece alejarse cada vez más de este género para seguir al reguetón, el trap y otros géneros urbanos, pero me parece que el documental del canal de Youtube, La Hemeroteca, ¿El fin del rock?, aborda un aspecto interesante: el de si el rock desaparecerá por el alejamiento de esta juventud “urbana”.

A mi parecer ya se está viendo el cambio de apoyo de la industria discográfica hacia el reguetón.

En resumen, artistas como Roberto Musso (Cuarteto de Nos), Jessy Bulbo, Alex Lora (El Tri), Mario Barassi (Los Súper Ratones) y Javier Bátiz, así como Claudio Rodríguez (conductor Telehit), Francisco Hernández (locutor Ibero 90.9 FM), Alvinsch (youtuber/músico), Fernando Aceves (autor) y Ricardo Bravo (periodista), afirman que, aunque el rock no está por desaparecer, no lo hará porque siempre está evolucionando.

TE RECOMENDAMOS: ¿Quién es Oscar López, el productor enamorado de Maná?

Los mencionados destacan que el rock se encuentra en “terapia intensiva”, pues a pesar de que las bandas consagradas mantienen cautivos a sus admiradores, no hemos visto muchos cambios ni novedades reales en un rato, y algunos grupos se han vuelto “una parodia de sí mismos”.

Y es que es cierto: ¿qué se entiende por rock? Actualmente está tan dividido en subgéneros que ya no es tan tajante esa separación, a veces ni siquiera al hablar de una banda en específico, pues una canción de cierto disco puede ser rock puro y la siguiente pieza incorporar una fusión de música tradicional o algún otro elemento, aunque mantenga su esencia rockera, pero para algún purista, eso ya no será rock.

Más allá de los tópicos para analistas y expertos en teoría musical, me parecen interesantes dos comentarios vertidos en dicho programa: uno era sobre la posibilidad de que la escena vuelva a los hoyos funky de sus inicios ante una eventual falta de demanda por parte del público, en caso de que los conciertos de este género dejaran de llenar estadios.

Lo anterior, a mi parecer, regresaría al rock a ser rock, pues podría decirse que la escena se ha alejado del “stick it to the man” con el que enfrentó a gobiernos y sistemas en todo el mundo, con ese punk subversivo y con esas letras que buscaron cosas, ahora tan simples, como que los hombres pudieran llevar el pelo largo sin ser arrestados.

¿HAY FUTURO?

A mi parecer, al rock no le sería tan malo volver a los hoyos funky por el simple hecho de que, aunque una buena banda puede llenar un estadio, siempre terminaremos disfrutando sus discos en la comodidad del hogar o en un bar con los amigos, con quienes discutiremos las letras y si tal o cual frase significa algo relevante de la historia personal del vocalista o fue un mero accidente rítmico, porque a pesar de todo el camino recorrido desde que se enchufó la primera guitarra eléctrica y se tocó el primer acorde, los rockstar han surgido de pequeños conciertos frente a las paredes negras de un bar en la madrugada, después de que los artistas pequeños, pero conocidos, ocuparon su turno frente al micrófono, porque el rock es eso, es esa actitud de ir y comerse al mundo con un solo eléctrico y rimas ácidas, pero, sobre todo, el rock es ir contra el stablishment.

Ahora, me pregunto, ¿no acaso el rock se volvió ese stablishment por mucho tiempo al ser el género predilecto por los jóvenes? Porque en ese caso, serían buenas noticias el que las últimas generaciones estén optando por el reguetón, ya que le permitirían regresar a sus raíces de ser ese refugio contra el mundo, además de servirle de filtro evitando que prosperen aquellos que solo lo tocan para hacerse ricos y ganar fama, con letras vacías y ritmos empalagosos sin un propósito.

Alex Lora decía en el documental que el rock es el género de los jóvenes y que por eso no morirá nunca, lo cual me es curioso porque son ellos los que lo están abandonando dejándoselo quizá a quienes lo conocieron hace años cuando vieron nacer bandas que quizá ya no sigan juntas hoy.

También veo que, aunque el reguetón les esté funcionando como protesta contra aquello con lo que no pudo en su tiempo el rock, quizá en un rato busquen letras más allá del “perreo loco” que ahora los mueve y ahí seguirá no sólo este género, sino los clásicos que nos formaron y que nos han acompañado a través de años y años, de generaciones y de tantos momentos.

Sin querer vuelve a mi mente la frase de Bauhaus “No muerto, no muerto”.

¿Tú qué opinas?

Deja un comentario