Rompan todo y su “manotazo” contra el reguetón

Rompan todo, el rock contra el reguetón

La docuserie fue un intento de Netflix y de la industria musical, de la mano de Gustavo Santaolalla, por golpear en la vitrina y captar la atención del público para recordarles que ahí sigue el rock

Por: Francisco Contreras (Periodista independiente)

@FContrerasMX

Netflix estrenó su documental sobre el rock latinoamericano “Rompan todo”, con la participación de diversos artistas que han construido la historia de dicho género musical. Al final de los seis episodios me quedó una idea en la cabeza: éste pretendió ser un manotazo para llamar la atención que ahora acapara el reguetón.

Desde hace varios años –más o menos desde 2017—, la plataforma digital de música Spotify posiciona a dicho género musical urbano como el más escuchado por sus usuarios, lo que además se ve reflejado en el hecho de que un sinfín de músicos de pop y rock, entre otros, han tenido algún devaneo con el reguetón –o quizá los han hecho tenerlo—, como una especie de guía obligatoria de la industria musical, por lo que para mí no es difícil ver por qué está siendo tan escuchado.

Te recomendamos Reguetón, el género que sigue desplazando al rock

Entonces, sí, la docuserie fue un intento de Netflix y de la industria musical, de la mano de Gustavo Santaolalla, por golpear en la vitrina y captar la atención del público para recordarles que ahí sigue el rock. Y no solo eso, sino que la mera esencia de éste es enfrentar al sistema impuesto sobre la sociedad y ser la voz de aquellos que están abajo, quienes además crearon el reguetón, el rap, el hip hop, el trap y el R&B.


Sin embargo, a mi parecer no cumple su objetivo, pues a pesar de que tuvo mucha publicidad, que creó bastante expectativa y se estrenó en un momento en que el mundo se preparaba para volver a encerrarse durante algunas semanas a causa de la pandemia de Covid-19, la línea de tiempo que maneja desde el final del episodio dos se vuelve un tanto confusa, pues si bien en una entrevista el tiempo parece adelantar décadas, la intervención del siguiente artista nos regresa en el tiempo sin previo aviso.

Mientras que, en cuestión de público y artistas, me parece que se dirige a los mismos melómanos que siguen apoyando a sus bandas de rock favoritas que siguen la “escena” y que están al tanto de cómo surgió, quiénes la crearon y hacia dónde se dirige, sin atraer a aquellos que no conocen más allá de Café Tacvba, Moenia y Fobia. No digo que esté mal o que esté bien, sino que se pierde el que parece ser su propósito.

La llamada de atención al público no es la razón del documental, entonces parece ser más un trabajo de Santaolalla recordando el nacimiento del rock acompañado por sus amigos, lo que dio pie a que surgieran varias voces en las redes sociales afirmando que faltaban bandas como Haragán, Tex Tex, Bostik y Charlie Monttana, entre otros grupos y países, pues pareciera que sólo en una parte de México, Buenos Aires, Chile y Colombia se toca este género.

Te recomendamos: ‘Soy yo Charlie Monttana’, el documental del novio de México, llega a FilmLatino

En este punto quiero decir que la participación de Roberto Musso, vocalista de El Cuarteto de Nos, quedó no sólo corta, sino flotando, pues apareció pocos segundos para hablar sobre La Vela Puerca y No Te Va Gustar, sin mención a su propia banda y es que, ¿qué hay más polémico y antisistema que la demanda del Ministerio de Cultura uruguayo contra ellos por su canción “El día que Artigas se emborrachó” y que terminó en tribunales? Porque para mí que eso daba más el “rompan todo” que se buscaba desde Avándaro.


Aunque lo de Musso quede en opinión personal no hay que olvidar que incluso los cibernautas protestaron por la aparición de Maná y Mon Laferte, pues aunque es debatible la inclusión del primero en el rock –hasta él lo menciona en una de sus participaciones—, no veo cómo la chilena entra en la categoría. Hasta Beto Cuevas dijo que de joven jugaba al rockero.

Te recomendamos:
¿Merece estar Maná en Rompan Todo?

Deja un comentario