¿Qué más ganan los triunfadores del Grammy, además de un gramófono de zinc?

Grammy

Se dice que cuando “un artista” gana un Grammy el prestigio internacional que alcanza es lo más importante; lo cierto es que el nombre de decenas de galardonados o nominados se escucha sólo en la premiación para, después, pasar al olvido mediático

Un pequeño gramófono de zinc, bañado en oro… A eso se reduce para muchos compositores, músicos y participes de la industria musical un Grammy; y es que lejos de coadyuvar a impulsar su carrera, para algunos el singular objeto termina siendo un adorno más en su casa.

El premio, que nunca ganaron artistas, en toda la extensión de la palabra, como Bob Marley, The Who, Led Zeppelin, Depeche Mode, Janis Joplin, Patti Smith, Queen o The Doors adolece, precisamente, y por el ejemplo citado, de falta de credibilidad desde el inicio de su periplo comercial, allá en 1959.

¿QUÉ SE GANA?

Además del gramófono de zinc bañado con un poco de oro, cuya manufactura se realiza en un taller de las montañas de San Juan, en Colorado, Estados Unidos, a los ganadores en los premios Grammy no se les da absolutamente nada.

Productores e impulsores de la glamorosa premiación, que genera algunos miles de dólares, aseveran que lo que se gana, en realidad, es reconocimiento internacional, sin embargo, a lo largo de su historia algunos de los galardonados no pasan de recibir atención mediática en el momento para después pasar al olvido o, si bien les va, consolidar su carrera en su país.

En 2019, Juancho Valencia quien ha ganado algunos Latin Grammy, confesaba que lo que se gana es “cierto estatus a nivel profesional… pero económicamente, absolutamente nada”, al contrario, detallaba, “para asistir a la ceremonia tienes que pagar tus gastos, los cuales son altísimos”.

En el mismo año, la periodista Liliana Martínez, del diario colombiano El Tiempo, narraba que además de los gastos mencionados por el artista, que abarcan hospedaje y comida, se deben pagar las entradas a las demás actividades que giran en torno a la premiación como la del evento de ‘La mejor persona del año’.

Para la comunicadora, quien por años ha cubierto la premiación, los artistas pueden capitalizar su gramófono, pero según como manejen la situación pues es, más bien, una hoja de vida, un párrafo más para el currículum.

LOS DATOS

-En 2017 una entrada a la premiación oscilaba entre los 136 y 546 dólares. Cualquier persona que pague puede entrar, lo que genera una importante ganancia para los organizadores.

-Los Grammy´s que se entregan en la premiación son desechables, los usan una y otra vez. El premio original es enviado vía correo, una vez que se sabe el nombre de los galardonados.

-En 2017 la cantante Adele demostró, involuntariamente, que la hechura de los Grammy’s asemeja al latón pues, cuando tiró el suyo al suelo, éste se rompió en pedazos.

Homero Simpson ganó un Grammy en uno de los capítulos de Los Simpsons, mismo que regaló al empleado de un hotel, el cual terminó por tirarlo a la basura.

-En 2002, Maynard James Keenan, de Tool, declaró en una entrevista a NY Rock que los Grammys estaban dirigidos a un público de inteligencia baja y que servían para alimentar a las masas.

“No se dedican a honrar las artes o las creaciones de los artistas. Es el negocio de la música celebrándose a sí mismo, eso es básicamente de lo que se trata”, aseguró.

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