¿Por qué todo mundo quiere unas Dr. Martens?

Dr. Martens

Usadas por amas de casa, obreros, músicos, activistas políticos, jóvenes inmersos en las más diversas identidades juveniles, artistas y amantes de la moda, las botas Dr. Martens han forjado su historia convirtiéndose en un icono cultural global

¿Qué ser amante del rock, o de los géneros musicales no comercializados en masa, como el punk, reggae y ska, cuya juventud se haya desarrollado en los años noventa, no recuerda lo difícil, y costoso, que era conseguir un par de botas Dr. Martens en México? Por alguna extraña razón todos, en el underground, querían unas, lo que las convertía en un objeto de culto.

Las populares botas, cuyo origen se remonta a la Alemania de posguerra de los años cuarenta, encontraron años después en el rock su aliado natural y, por su puesto, mercantil.

Tras haber pasado por los pies de amas de casa y obreros, quienes las adquirían a precios realmente económicos -unos 60 pesos mexicanos (dos libras) – los más diversos artistas (no sólo músicos) fijaron su mirada en ellas y las empezaron a usar, lo que provocó que todo el mundo las volteará a ver y quisiera probarlas también.

Pete Townshend de The Who y sus Dr. Martens
Pete Townshend de The Who y sus Dr. Martens

NACE EL CULTO

Después de que los Dr. Martens se empezaran a ver en los conciertos de la década de los sesenta, cuando la compañía Griggs se hizo de una licencia para comercializarlos y, de paso, regresó la manufactura del calzado a Inglaterra, el culto al objeto inició sin que hasta la fecha haya cesado.

Según consta en la página oficial de la ahora empresa global, el primer músico en usar unas Dr. Martens sobre la tarima de un escenario fue el legendario Pete Townshend de la mítica banda The Who.

Entre las identidades juveniles de aquella década que se apropiaron de su uso salen a relucir skinheads, rude boys, mods y punks, mismos que reivindicaron su uso como símbolo de identificación con los obreros y su permanente lucha por mejoras laborales y salariales.

Entre 1980 y 1990 el culto al calzado de origen alemán y realizado en Inglaterra se extendió a Estados Unidos en donde identidades juveniles como psychobillys, grebos y scooter boys extendieron su uso. En la música, el grounge se apropió de ellas, el hard core las lastimó y el nu metal, britpop y emo las reivindicaron.

¿Aún se preguntan porqué todo el mundo quiere unas?

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Más datos:

-En el manual de la Comisión Estatal contra la violencia, el racismo y la xenofobia que utiliza, por ejemplo, el club de futbol Real Madrid para identificar y saber qué hacer con hinchas violentos las Dr. Martens aparecen como parte de la vestimenta usada por grupos radicales.

-En la década de los noventas, en México, era casi imposible conseguir un par. Se comercializaban en tianguis como La Lagunilla y El Chopo y las usadas eran las que más se adquirían. Ahora pululan tiendas exclusivas de la marca en la Ciudad de México y las consigues en el Palacio de Hierro.

-En el Palacio de Hierro pueden llegar a costar hasta 3 mil 799 pesos. Cuando el calzado se empezó a realizar en Alemania (el Dr. Klaus Martens las creó en 1945 para, con su suela con amortiguación de aire, ayudarse a caminar tras haberse roto un pie) eran usadas por amas de casa mayores de 40 años quienes las compraban a unos 60 pesos mexicanos.

-Sobre las botas, Pete Townshend aseveraba que “su dureza, combinada con su flexibilidad es lo que las hacía perfectas para las ‘pseudorutinas’ atléticas que realizaba en los escenarios”. Los críticos de moda en Inglaterra las describían como “humildes pero auténticas”.

-El zapato Martens es un icono cultural pues ha sido reconocido a lo largo de su historia por miembros de diversas subculturas como la representación de algún aspecto de su identidad.

-A inicios del 2020 la empresa firmó una colaboración con CBGB (la marca) para lanzar dos modelos de sus 1640 y mantener así “vivo” el legado del icónico lugar en donde se presentaron bandas como Los Ramones, Blondie y los Beastie Boys.

-Se cuenta, entre el clero, que en el Vaticano una sola persona usaba botas Dr. Martens blancas hechas exclusivamente para él: Juan Pablo II.

-En el año 2000 todas las tiendas de la marca en Inglaterra, excepto una, cerraron. Hasta la fecha, las botas se realizan en Asia.

-Existe una fábrica en Northampton, Inglaterra, en donde aún se hacen a mano. Para adquirir un par la etiqueta debe decir Made In England.

-Modelos como las hermanas Hadid, Kaia Gerber, Kendall Jenner o Hadley Bieber han hecho de su uso algo habitual.

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